EPA \ La crisis económica les dejó sin empleo antes que a los autóctonos y, por eso, han sido también los primeros en agotar el subsidio por desempleo. Empujados por las circunstancias, muchos inmigrantes han intentado empezar de nuevo en sus países de origen --principalmente del este europeo, de Latinoamérica y del Magreb--. Pero, aunque algunos de ellos presentan mejores tasas de crecimiento económico y paro que hace unos años, el mayor nivel de los salarios y de la protección social en España les anima a volver a la península. Y quizá para siempre, porque después de unos años el arraigo se nota.
Los empadronamientos de extranjeros en Aragón ya suman más de 170.000 (lo que supone un 12,6% del total de su población). Más de la mitad (unos 93.000) se produjo entre los años 2005 y 2008, período de mayor apogeo de recepción de migrantes. Durante el 2009, sin embargo, apenas se han empadronado 15.000 extranjeros nuevos, la mitad que en el 2008. Están repartidos de forma homogénea por el territorio aragonés (en la provincia de Huesca representan el 10,8% de la población total; en Zaragoza, el 11,9%; mientras que en Teruel es el 11,6%), aunque algunas nacionalidades se han asentado de forma especial en algunas comarcas.
LO QUE MÁS, RUMANOS
La comunidad rumana es la más extensa, con más de 62.000 empadronados, según los últimos datos oficiales del Instituto Aragonés de Estadística, de enero del 2009. |