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| Aragón |
| Crear empleo, gran reto de Aragón en 2010 |
| -Los dos últimos años Aragón ha perdido 43.873 empleos, 25.000 de ellos a lo largo de 2009- |
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ABC \ El consejero de Economía del Gobierno aragonés, Alberto Larraz, despidió 2009 con declaraciones optimistas. Aseguró que la economía aragonesa ha iniciado una senda de recuperación. Larraz quiso dibujar un panorama ilusionante, pero las palabras oficiales chocan bruscamente con la realidad de los datos, con las estadísticas del paro y con los dramas humanos que se esconden tras ellos. Aragón no ha logrado remontar; España sigue instalada en la crisis y el desempleo atenaza cada vez a más familias. Y lo peor es que no se sabe a ciencia cierta cuándo empezarán a crearse nuevos puestos de trabajo.
La ciencia económica deja una certeza: para que se genere empleo no sólo hace falta salir de la recesión, no sólo es necesario que el Producto Interior Bruto (PIB) crezca algo que sigue sin suceder ni en Aragón ni en el conjunto de España, sino que es necesario una tasa sostenida y elevada de crecimiento del PIB.
El consejero Larraz, por eso de hacer menos negro el panorama, se ha aferrado a un dato: el PIB ha moderado su ritmo de caída. Y de ahí infiere que estamos ante la senda de la recuperación. Pero no es lo mismo caer menos que subir. Aragón está cayendo menos, pero no está subiendo: el propio Gobierno regional calcula que 2009 se habrá cerrado con una caída del PIB en torno al 4 por ciento. Y para 2010 espera que aún continuará la recesión, aunque da por hecho que lo hará a mucho menor ritmo e incluso confía en que pueda iniciarse la remontada al final del ejercicio.Aún con todo, la Consejería de Economía prevé que este nuevo año acabe con una caída del PIB del 0,3 por ciento. Y crear empleo con ese escenario es muy difícil.
La pregunta es: ¿cuándo se tocará fondo? Es algo que pocos se atreven a contestar. Lo que está claro es que las estadísticas oficiales dibujan un panorama preocupante y habrá que emplearse a fondo para corregir la economía y lograr que se remonte de forma sostenida.
Destrucción de empleo
En Aragón se ha perdido mucho empleo. La evolución interanual es contundente: en noviembre de 2009 último con estadísticas oficiales disponibles en esta región había 548.573 personas dadas de alta en alguno de los regímenes de cotización de la Seguridad Social. Es decir, había 548.573 ocupados, entre autónomos y trabajadores por cuenta ajena; doce meses antes eran 573.635, y 24 meses antes eran 592.446.
Es decir, que en los dos últimos años Aragón ha perdido 43.873 empleos, 25.000 de ellos a lo largo de 2009. Datos de ese calibre confirman que queda mucho por hacer para que la economía se enderece: son recomendables reformas estructurales, hacen falta políticas estatales eficaces más allá de costosos parches que disparan el déficit público otra preocupación ahora y de cara al futuro, y también hacen falta acciones que desde el ámbito regional y local que ayuden a conseguir realmente una regeneración económica con la que se recupere el empleo perdido.
El problema es que, a nivel local, el margen de maniobra es escaso. Un buen número de ayuntamientos se dejaron llevar por la alegría en el gasto y ahora se ven ahogados por costes fijos, deudas elevadas y un estrecho cuando no nulo margen de maniobra para invertir y ayudar a que la economía remonte. La abultada deuda del Ayuntamiento de Zaragoza es un ejemplo. Otro es el tremendo gasto de personal que soporta el Ayuntamiento de Calatayud, fruto de una política de ampliación de plantilla que le absorbe la mitad de su presupuesto, y aún ese gasto aumentará otro 10 por ciento este 2010, mientras las inversiones se reducen. Son sólo unos ejemplos, en suelo aragonés, de otra realidad preocupante: la delicada situación de las arcas públicas. De ahí que no sorprendan las declaraciones hechas hace unos días por el presidente de la Confederación de Empresarios de Aragón (CREA), Jesús Morte, cuando dijo que era imprescindible acabar con la «orgía del gasto» en las administraciones públicas. Y es que reducir el coste estructural fijo personal y gasto corriente permite liberar capital para la inversión, pública y privada. La lista de parados, la destrucción de empleo que se ha acumulado y el cierre de empresas que se ha producido hacen que la economía siga siendo el gran reto social para este recién estrenado 2010.
Por provincias
Como se ha apuntado, en los dos últimos años Aragón se ha dejado por el camino 43.873 empleos entre autónomos y personal contratado, 25.000 de ellos durante 2009. Por provincias, la más castigada ha sido la de Zaragoza, que en veinticuatro meses ha perdido 34.646 empleos 19.500 en el último ejercicio, lo que supone la destrucción del 8 por ciento de los empleos que tenía hace dos años. En porcentaje, le sigue la provincia de Teruel, que ha perdido el 6 por ciento de sus empleos en dos años, 3.645 menos en cifras absolutas. Por su parte, la provincia de Huesca ha visto cómo se destruían 5.583 puestos de trabajo en dos años, un 5,79 por ciento de la población ocupada que tenía hace veinticuatro meses.
El batacazo ha sido de tal calibre que el mercado laboral aragonés está incluso peor que hace tres años. Dicho de otra forma: el 1 de enero de 2006 había más ocupados de los que hay ahora, 20.000 más en números redondos. Cabe recordar que entonces ni se hablaba de crisis ni mucho menos de recesión, pero tampoco se había llegado al punto de máxima actividad económica, algo que en Aragón se produjo en 2007, coincidiendo con el denominado «efecto Expo», por el volumen de inversiones en obra pública que llevó aparejada la organización de la Muestra Internacional. Lo que todo esto significa es que Aragón, en términos de empleo, ha retrocedido varios años; más de tres para ser exactos. Recuperar todo ese camino perdido es el gran reto. |
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