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| El fiasco de Gran Scala y las responsabilidades políticas |
| - Los números parlamentarios dan para otras opciones- |
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FD \ Leemos las últimas informaciones de El Periódico de Aragón sobre Gran Scala y no salimos de nuestro asombro. No es una casualidad que dispongamos de estas noticias, gracias al único periódico que en esta región puede presumir de verdad de independiente. Lo que el GA se negaba a facilitarnos- o en una negligencia inexcusable no había indagado-, ahora sí lo sabemos: varios de los promotores, mejor diríamos los agentes o intermediarios del megaproyecto, cuando menos son personas de dudosa reputación y las empresas que han dirigido o participado mantienen copiosas deudas con Hacienda. Reconforta pues saber que aún queda prensa que no vive del pesebre de la publicidad institucional, arbitrariamente repartida por el poder autonómico y las entidades que éste controla indirectamente como es su norma.
Hasta hace bien poco, todo aquel que se opusiera a la barbaridad de Gran Scala era tachado por los círculos cercanos a D. José Angel Biel y a D. Arturo Aliaga de ecologista, lo que para ellos y gran parte de su clientela política, en su infinita ignorancia, es lo mismo que adjudicarle la etiqueta de vago o hipy. Son cuatro gatos repitió en más de una ocasión el vicepresidente Biel cuando se protestaba ( y se sigue protestando) contra las salvajadas ejecutadas en las montañas de Formigal. Lo mismo ocurrió con las movilizaciones promovidas por la Plataforma en Defensa de las Montañas de Aragón. En este capítulo, por cierto, hemos asistido a uno de los momentos más vergonzosos de nuestra breve pero intensa vida autonómica, que sin duda los historiadores dentro de unos años glosaran : por primera y única vez los cuatro gatos llegaron a recoger más de 30.000 firmas, apoyando un proyecto de ley para la Protección de la Alta Montaña que fue presentado como Iniciativa Legislativa Popular ante las Cortes de Aragón ; y por si no lo recuerdan, el supermaño que nos malgobierna, es decir D. José Angel Biel, hubo de maniobrar lo suficiente para que con total indignidad y falta de respeto al pueblo aragonés, la mencionada iniciativa ni siquiera fuera admitida a trámite para ser debatida en el parlamento ; si bien, justo es decirlo, gracias también a la connivencia de unos diputados socialistas, que de la permanencia en el cargo han hecho su principal fuente ideológica.
A todos estos autonomistas-regionalistas que se les llena la boca con San Jorge, la Pilarica y el Estatuto para el que reclaman cada día más competencias, como forma de aumentar su caciquil poder, habrá que decirles de una vez por todas y bien alto, que Aragón no es otra cosa que los aragoneses y el respeto que se les debe, y no esa especie de unidad de destino en lo universal que manifestara en su día respecto de España el fundador de la Falange, D. José Antonio Primo de Rivera.
Malos tiempos corren para estos supermaños tan especiales y sus proyectos. La crisis económica ha impactado en la línea de flotación de los modelos de desarrollo insostenible, haciendo inviables financieramente los modelos construidos a base de juego, derroche luminoso, campos de golf, urbanizaciones y horteras parques temáticos a lo yanqui.
Veltroni en Italia se ha asegurado que en sus listas no vaya ningún un político que haya ejercido como tal en más de dos legislaturas ¿cuántos deberían en la coalición PSOE-PAR regional causar baja mañana mismo e irse a su casa de aplicarse estas medidas?
En física los cuerpos que no se renuevan tienden al desorden y al final sólo alumbran grandes fiascos como este de Gran Scala. El proyecto está ya fracasado, por mucho que se enoje el supermaño cuando los periodistas le preguntan por los promotores del megaproyecto. Como también ha fracasado él mismo y los suyos, constructores de un Aragón de ridículos y especulativos proyectos, anticatalanismo a discreción, falta de respeto a otras lenguas que hablan numerosos aragoneses, aunque sea el catalán, y destrozo de nuestro mejor activo como es nuestra naturaleza.
Los empresarios innovadores y los trabajadores de esta región no se merecen esta tropa. Es hora de respirar aire puro y modernidad, que es lo mismo que un cambio, y éste es posible. Los números parlamentarios dan para otras opciones de gobierno |
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